13.12.2009 |Las elecciones generales terminaron en Chile y ahora el país espera los resultados, con el millonario Sebastián Piñera como favorito de las encuestas para imponerse a la coalición de centroizquierda que ha gobernado durante 20 años, desde el final de la dictadura del general Augusto Pinochet. Con el 59 por ciento de las mesas escrutadas, Piñera se impone con el 44,26 por ciento, contra el 30,55% del ex presidente Eduardo Frei. La sorpresa la estaría dando el independiente Marco Enríquez-Ominami que superaría el 19% de los votos.
Si ninguno obtiene el 50% de los votos, los dos candidatos más votados deberían disputar una segunda vuelta electoral el 17 de enero.
Un pronóstico de Canal 13 y Universidad Católica otorgó a Piñera un 44 por ciento de los votos, lo que lo llevaría a una segunda vuelta con el postulante del oficialismo, el ex presidente Eduardo Frei, que habría obtenido un 30 por ciento.
El candidato de izquierda Marco Enríquez-Ominami, con cerca del 20% de los sufragios, dejó esta noche a sus votantes en libertad de acción y explicó que no podía endosar a ningún candidato porque "son pasado".
"Se hace imposible que abuse de la confianza que me han dado. No tengo ninguna posibilidad de llamar a endosar votos a otro candidato. No lo haré", dijo tras reconocer su derrota.
"La vieja política está esperando señales que no va a recibir. Chile deberá elegir el 17 de enero entre dos proyectos que son más del ayer que del mañana, que son mucho más pasado que futuro. Ellos no son el cambio, ellos no son el futuro. Frei y Piñera se parecen demasiado", aseveró.
El cálculo coincidió con un pronóstico de la Radio Bío-Bío, que dio a Piñera -un empresario con una fortuna de 1000 millones de dólares según Forbes y que propone más incentivos al sector privado- un 44,4 por ciento de las preferencias y un 29,3 por ciento a Frei.
Un día especial. Unos 8,3 millones de chilenos acudieron a votar en una jornada marcada por la tranquilidad, una alta convocatoria y el calor en la capital chilena, donde se concentra la mayor parte de los votantes.
Las mesas de sufragio se iniciaron sin mayores inconvenientes alrededor de las 6.30 hora local, según las autoridades, y los primeros votantes acudieron a los colegios electorales para elegir al nuevo presidente y renovar parcialmente el Congreso de senadores y diputados.
Acompañado por su esposa, Cecilia Morel, y uno de sus hijos, Piñera sorteó con dificultad la guardia periodística para depositar su voto en Santiago. "Vienen tiempos mejores para quienes lo están pasando mal", señaló al salir esta mañana del Liceo cervantes en el centro de la capital chilena.
Por su parte, la actual mandataria chilena Michelle Bachelet opinó tras emitir su voto que se espera un ballotage para enero próximo y destacó que desde la recuperación de la democracia, se han realizado "26 elecciones" en el país, a las que consideró "un ejemplo".
"Todos sabemos va a haber una segunda vuelta, así que esta primera vuelta va a ser muy importante, pero sin duda se espera una nueva jornada el 17 de enero, donde finalmente se eligirá al Presidente de la República", comentó.
En la contienda figura como segundo en intención de voto el candidato oficialista y ex presidente Eduardo Frei, quien iría a ballotage el próximo 17 de enero, cuando la mayoría de los chilenos disfruta de sus vacaciones de verano.
Lo siguen en la intención de voto el independiente Marco Enríquez-Ominami, hijo de un ex guerrillero asesinado durante la dictadura de Augusto Pinochet, y Jorge Arrate, un ex miembro de la coalición que gobierna el país y que ahora representa a la izquierda.
"Mi gran llamado [a los electores] es a que lleguen lo más temprano posible, porque eso nos va a permitir dar los resultados [de las primeras mesas] a las cuatro de la tarde, que es cuando se cumple el mínimo de 9 horas que deben estar abiertas cada una de las mesas", dijo el intendente de la Región Metropolitana, Igor Garafulic, a Radio Cooperativa.
Si Piñera se alza con una mayoría simple en la elección de hoy, marcaría la primera vez que la derecha supera en una elección presidencial al candidato del bloque centroizquierdista, que gobierna el país desde hace dos décadas y que se conformó para poner fin a la dictadura de Pinochet de entre 1973 y 1990.
"Lo que está en juego en esta elección es una confrontación entre el pasado y el futuro, entre el estancamiento y el progreso, entre la división y la unidad", dijo Frei en declaraciones del sábado en uno de sus últimos dichos antes de la votación.
Se espera que más de ocho millones de votantes se pronuncien el domingo en 34.000 mesas de sufragio, en un país donde el voto es obligatorio para quienes están inscritos en los registros electorales.


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