La Cámara de Diputados aprobó esta tarde la reforma política impulsada por el Gobierno. La iniciativa logró así media sanción, con 133 votos a favor, 99 en contra y 4 abstenciones.
El proyecto del oficialismo, que establece un sistema de elecciones primarias, abiertas y simultáneas para elegir candidatos, fue rechazado por un amplio sector de la oposición, pese a que se introdujeron en la iniciativa más de 50 modificaciones.
Entre los cambios incorporados figura una baja del 5 al 4 por mil de afiliados para el reconocimiento de partidos políticos y se elimina el requisito del 1 por mil en cinco distritos para el reconocimiento de un partido nacional.
Asimismo, se reduce del 3 al 1,5 por ciento la cantidad de votos sobre el padrón electoral que un partido debe cosechar en las primarias para después participar en la general. Por otra parte, se establece que las elecciones primarias se realizarán el segundo domingo de agosto.
"Fortalecimiento de los partidos". El titular del bloque del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, aseguró que el proyecto "es una muy buena ley" y dijo que busca "legitimar el sistema político y fortalecer el sistema de partidos".
Al cerrar el debate, Rossi afirmó que la iniciativa "va a fortalecer y le va a dar legitimidad a los partidos y que es mentira que favorece el bipartidismo".
En contra. En el discurso de cierre del radicalismo, el titular del bloque, Oscar Aguad, dijo que el proyecto "está hecho para que el oficialismo dirima en una elección interna sus problemas".
"Estoy seguro que si esta ley no le es funcional van a tratar de cambiarla. Pero van a tener un problema: el año que viene no lo van a acompañar las mayorías parlamentarias", advirtió Aguad.
"Este es un Gobierno que se ha caracterizado por modificar sustancialmente las reglas de juego. Alteró la seguridad jurídica, alteró la relación con los sectores productivos, fundamentalmente con el campo; alteró el tiempo que tiene este Congreso para sancionar las leyes, el sistema para medir las estadísticas oficiales, las reglas para la selección y destitución de magistrados judiciales; y alteró otras reglas. El problema es que se pueden alterar las reglas de juego cuando la sociedad está de acuerdo con esa alteración", lanzó.
"Viejo bipartidismo". El diputado Claudio Lozano, de Proyecto Sur, también votó en contra del proyecto. "Este intento de revitalizar el bipartidismo pretende dar marco institucional al modelo de concentración", sostuvo.
"En el contexto actual, en el que están volviendo a aparecer los signos de la crisis de representación política que eclosionaran en 2001, hay que tener en cuenta que problemas de legitimidad del sistema político no se resuelven resucitando el viejo bipartidismo", agregó.
"Poder para siempre". El diputado de Pro Esteban Bullrich criticó duramente la iniciativa. "Se trata de una ley tremendamente conservadora. El mensaje real dice: limitemos la aparición de fuerzas políticas nuevas. Que todo quede como está, el poder que tenemos lo queremos para siempre", sostuvo.



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